PLASTICIRCLE

Programa europeo: PlastiCircle

Implementación de mejoras en la cadena de residuos de envases de plástico desde un enfoque de economía circular

Laboratorio urbano Participación Sostenibilidad
19 diciembre 16

mulltonnen-812448_1920Valencia desarrolla el proyecto europeo “PlastiCircle”, junto a las ciudades de Utrech (Holanda) y Alba Iulia (Rumanía), una iniciativa innovadora en la que participan 9 estados de la Unión Europea, y que será financiado con fondos europeos en un 90% del presupuesto total. Se trata de un proyecto que persigue una mejora de la cadena de residuos de envases de plástico desde un enfoque de economía circular, con el objetivo final de reintroducir los envases a la cadena de valor de plástico.

La economía circular es una prioridad para la UE, y Valencia se pone al frente de este impulso. Es un programa muy importante para nuestra ciudad, seleccionada para este proyecto piloto con el objetivo de extrapolar y extender sus conclusiones y resultados al resto de ciudades de los países comunitarios.

La prueba piloto se lleva a cabo en el barrio de Sant Marcel·lí. Durante 2017 se impulsa el proceso de diseño y estudio del proyecto, que se llevará a la práctica en los años 2018, 2019 y 2020. Se reintroducirán los envases de plástico dentro de la cadena de valor a través de procesos de innovación en todas las fases de recogida de residuos, transporte, clasificación y recuperación.

El proyecto supone una inversión de 3 millones de euros, de los que la Unión Europea aporta el 90% (2,7 millones). Al Ayuntamiento y a la empresa concesionaria SAV (Sociedad de Agricultores de la Vega) compete la instalación de contenedores inteligentes con capacidad de identificar a los usuarios y usuarias e implantar medidas antifraude. El objetivo es implantar soluciones innovadoras para la gestión de los residuos plásticos de los hogares.

CONTENEDORES INTELIGENTES Y RETRIBUCIÓN A LA CIUDADANÍA

En la fase de la recogida se implanta un sistema que permita identificar la cantidad y calidad de envases generados por familia, mediante el diseño de contenedores que identifiquen a los usuarios y complementando la acción de depósito de los envases con un sistema de retribución a la ciudadanía para favorecer una recolección óptima.

La fase del transporte es la que ocasiona mayor gasto, por ello, se dota a los contenedores de sensores que reconocen los niveles de llenado a tiempo real, para optimizar las rutas de recogida.

Las mejoras en la clasificación vienen de acciones como la realización mediante flujo de aire (actualmente se realiza en cinta transportadora), y su separación en las fracciones óptimas que se recuperan posteriormente. Y en cuanto a la recuperación de material, se pretende el desarrollo de productos innovadores en las fracciones previamente clasificadas: placas de espuma para aerogeneradores, estructuras de aislamiento, parachoques, bolsas de basura, láminas de asfalto o mobiliario urbano (cercas, bancos, muros de protección).

Todo ello a través del desarrollo de planes de negocio replicables, transferibles y disponibles tanto para la ciudad de Valencia, como para toda la Unión Europea.

Para la presentación del proyecto, se ha conformado un consorcio que está integrado por 20 instituciones (tanto públicas como privadas) de 9 estados de la UE (España, Noruega, Alemania, Holanda, Reino Unido, Italia, Bélgica, Rumanía y Eslovenia). La prueba piloto del sistema se hará en tres ciudades, y Valencia (barrio de Sant Marcel·lí) ha sido una de las seleccionadas.

Los socios españoles del consorcio son: InnDEA València, ITENE (Instituto Tecnológico de Investigación de Embalaje, Transporte y Logística), que actúa como coordinador, SAV-LAVEGA (concesionaria para la recogida de residuos), INTERVAL (Industrias termoplásticas valencianas), ECOEMBES y la Fundación KIMbcn (Knowledge Innovation Market Barcelona). Las empresas privadas corren con el 10 % del presupuesto previsto.

Cabe destacar la importancia de este proyecto por el trasfondo que implica de participación ciudadana, dado que en el diseño del programa se da gran importancia al concepto de cocreación, es decir, las aportaciones de los propios usuarios y usuarias del sistema. Y asimismo, más allá de las instalaciones en los barrios, la acción implica hallar soluciones nuevas y viables económicamente que den lugar a nuevas soluciones tecnológicas con planes de negocio asociado, y que todo ello pueda ser implantado en el resto de la ciudad y en el resto de las ciudades de la Unión Europea.

Con este programa europeo, Valencia se sitúa a la vanguardia de los estudios y las acciones de sostenibilidad e innovación.